Si estás mirando aparatología para tu centro te habrás encontrado equipos anunciados como "láser SHR", otros como "diodo de 808 nm" y algunos como "SHR de cuatro longitudes de onda". Parecen tres tecnologías distintas compitiendo entre sí. No lo son. Y entender por qué es lo que te va a permitir comparar presupuestos con criterio en lugar de por el precio de la cuota.
1. SHR no es una tecnología, es un modo de disparo
SHR son las siglas de Super Hair Removal, y describen cómo se entrega la energía sobre la piel, no de dónde sale esa energía. En modo SHR el cabezal trabaja con fluencias bajas, una frecuencia de repetición alta y en movimiento continuo, haciendo varias pasadas sobre la misma zona hasta acumular la dosis necesaria.
Enfrente está el modo clásico, que en la literatura aparece como HR o de alta fluencia: un disparo por punto, energía alta y avance solapando. Los rangos típicos que se manejan son de 5 a 10 J/cm² a unos 10 Hz en SHR frente a 25 a 40 J/cm² con un disparo por punto en el modo clásico.
Un mismo láser de diodo de 808 nm puede hacer las dos cosas si el fabricante ha implementado ambos modos. Por eso "SHR o diodo" es como preguntar si prefieres un coche automático o un coche diésel: son dos ejes distintos. La pregunta útil es otra: sobre qué fuente de luz corre ese modo SHR.
2. Qué cambia dentro de la piel
La diferencia real está en el mecanismo. El disparo clásico busca choque térmico: una dosis alta y breve que eleva de golpe la temperatura del folículo por fotótermolisis selectiva. El modo SHR busca acumulación térmica: muchos impactos suaves que van subiendo la temperatura de la unidad pilosebácea de forma progresiva mientras el cabezal se desplaza.
Esa diferencia tiene dos consecuencias prácticas. La primera es la tolerancia: al no haber picos de energía, la sensación es de calor creciente y no de pinchazo. La segunda es la seguridad en pieles oscuras o bronceadas, donde una fluencia alta corre el riesgo de descargar demasiada energía en la melanina de la epidermis en lugar de en el folículo. Es exactamente el escenario que hace que muchos centros dejen de depilar en julio y agosto.
3. Qué dicen los estudios comparativos
Aquí es donde se cae el argumento de venta más repetido, el de que el SHR "depila menos porque usa menos potencia". Los ensayos que comparan los dos modos sobre el mismo láser de diodo de 810 nm no encuentran esa pérdida.
En un estudio con comparación intraindividual en axila, la reducción media de vello a los 6 meses fue del 90,2% en modo SHR frente al 87% en modo clásico. Es decir, resultados equivalentes, con una ligera ventaja para el SHR que no permite proclamar superioridad. Lo que sí se separó de forma clara fue el dolor: una mediana de 2,75 en SHR frente a 6,75 en modo clásico, en una escala en la que menos es mejor. Otros trabajos que comparan baja fluencia con múltiples pasadas frente a alta fluencia en una pasada llegan a la misma conclusión, con reducciones en la horquilla del 86 al 91% en ambos brazos.
Traducido a tu agenda: el modo SHR permite tratar más rápido, con menos abandonos por dolor y sin pagar el precio en resultados. Para un centro que vive de que la clienta vuelva a la sesión seis, eso no es un detalle técnico.
4. El punto que sí importa: SHR sobre IPL no es SHR sobre diodo
Y llegamos al motivo por el que conviene leer la letra pequeña de cualquier presupuesto de alquiler. Buena parte de los equipos que se anuncian como SHR son de luz pulsada intensa (IPL), no láser. El modo de disparo es el mismo, la fuente de luz no.
La IPL emite luz policromática y no coherente, un abanico de longitudes de onda filtrado. El láser de diodo emite luz colimada y coherente concentrada en una longitud de onda concreta, lo que permite un calentamiento del folículo más eficiente y selectivo.
Los ensayos aleatorizados que los comparan cara a cara dibujan un resultado matizado y honesto: tras cuatro sesiones no hay diferencia estadísticamente significativa en el recuento de vello, pero en el seguimiento a 30 semanas el diodo deja menos vello y de menor grosor. A cambio, la IPL duele menos de forma consistente. En efectos secundarios, la IPL produce más eritema y el diodo más edema perifolicular, ambos transitorios.
Conclusión sin adornos: si buscas tolerancia máxima, la IPL cumple. Si buscas durabilidad del resultado, que es lo que sostiene la reputación de un centro, el diodo aguanta mejor. Y si quieres las dos cosas, lo que necesitas es un diodo con modo SHR, no una IPL con la etiqueta SHR.
5. Cinco preguntas antes de firmar un alquiler
Con esto delante, cualquier presupuesto se evalúa en cinco minutos:
- ¿Es láser o IPL? Que conste por escrito. Si la respuesta es ambigua, es IPL.
- ¿Qué longitudes de onda emite exactamente? Un número, en nanómetros. "Multionda" no es una respuesta.
- ¿Tiene modo en movimiento y modo de disparo único? Poder elegir según fototipo y zona vale más que cualquier folleto.
- ¿Cómo refrigera? Zafiro por contacto, criógeno o aire. Condiciona el confort y la seguridad de cada sesión.
- ¿Los disparos son ilimitados o se pagan por pulsación? Es la diferencia entre un coste fijo y un coste que crece justo cuando el negocio funciona.
6. Dónde encaja el TriLaser
Nuestro TriLaser es un láser de diodo, no una IPL, y combina las tres longitudes de onda que interesan: 755 nm para vello fino y claro, 808 nm como caballo de batalla y 1064 nm para fototipos altos y piel bronceada, porque penetra más y la melanina superficial lo absorbe menos. Trabaja en barrido en movimiento, que es el modo SHR, con cabezal de zafiro refrigerado.
Es, funcionalmente, lo que el mercado conoce como equipo de triple onda con SHR, y es la razón por la que se puede facturar depilación los 12 meses del año en lugar de parar en verano. Lo tienes en alquiler desde 150 € el día, 250 € la semana cerrada y 450 € al mes, o 390 € al mes con contrato de 6 meses, con disparos ilimitados, instalación y formación incluidas, sin fianza y sin permanencia. Puedes ver el desglose completo en la página de precios. Tarifas sin IVA.
Sobre las fuentes. Los porcentajes de reducción y las puntuaciones de dolor citados proceden de estudios comparativos publicados sobre láser de diodo de 810 nm en baja fluencia y alta frecuencia frente a alta fluencia y baja frecuencia, y de ensayos aleatorizados que comparan IPL con láser de diodo en depilación. Son datos de literatura clínica, no resultados propios: los resultados en tu centro dependen del fototipo, del tipo de vello, del protocolo y del número de sesiones.